El documento describe cómo la persona se quejaba de varias cosas en su vida cotidiana, como problemas en el trabajo, ruido de la familia, falta de comida favorita, sueldo, y más. Sin embargo, al hablar con Dios, se dio cuenta de que muchos otros tienen problemas mucho peores, como no tener manos para trabajar, no tener familia, no tener comida o hogar, o no poder levantarse de la cama. La persona comprendió lo agradecido que debería estar por lo que tiene, en lugar de quejarse constantemente.