El Lockheed U-2, conocido como 'Dragon Lady', es un avión de vigilancia a gran altitud utilizado por la Fuerza Aérea de los EE. UU. y la CIA desde la Guerra Fría, diseñado para realizar misiones de espionaje sobre la Unión Soviética. Conocido por su difícil manejo y capacidades avanzadas de sensores, el U-2 ha sobrevivido a lo largo de los años, aunque enfrenta la competencia de aviones no tripulados modernos y satélites de reconocimiento. A pesar de su continua utilidad, se espera que su tiempo operativo llegue a su fin en un futuro cercano con la llegada de nuevas tecnologías de vigilancia.