Este documento analiza si la energía nuclear puede considerarse una alternativa energética contra el cambio climático. Argumenta que las centrales nucleares no son una solución debido a que son demasiado caras, peligrosas y los recursos de uranio son escasos. Además, su contribución actual a la energía mundial es muy pequeña y apostar por una contribución mayor requeriría miles de nuevas centrales a un costo enorme. Las energías renovables son una alternativa más sostenible basada en el ahorro y la eficiencia.