La Constitución Argentina de 1853 solo mencionaba a los aborígenes en términos de seguridad de fronteras y conversión al catolicismo. La ley de derechos indígenas comenzó a desarrollarse a nivel provincial, con Formosa aprobando la primera ley integral en 1974. La Constitución de 1994 otorgó un estatus constitucional a los derechos indígenas en el artículo 75, inciso 17, reconociendo y protegiendo sus derechos tras años de lucha.