El documento describe la historia de un hombre que se unió voluntariamente a un experimento subterráneo hace 20 años para escapar de la pobreza en la ciudad. Ahora vive en una comunidad subterránea llamada Ispar que tiene calles y edificios pero carece de luz solar. El hombre finalmente recibe permiso para salir a la superficie abandonada y descubre que no queda ningún rastro de la humanidad.