El personaje se despierta en una habitación cúbica hermética sin salida. No recuerda como llegó ahí ni tiene pasado. Examina desesperadamente las paredes buscando escapar, pero no encuentra salida. Comienza a golpear las paredes enloquecido hasta caer exhausto, preguntándose si alguien más estará en la misma situación y si conocer el sufrimiento de otros aliviaría el suyo. Con el tiempo pierde la razón al no tener forma de medirlo, viendo como las paredes se disuelven junto a