El documento describe los graves efectos de la disolución de la familia tradicional en la sociedad, incluyendo un aumento en la delincuencia, abuso de drogas, embarazos adolescentes y problemas de salud mental. Estadísticas muestran que una gran proporción de criminales, suicidas y jóvenes con adicciones provienen de hogares sin la presencia de uno o ambos padres. La erosión de la familia tiene consecuencias negativas para los niños y la sociedad.