Shakespeare escribió la tragedia Macbeth alrededor de 1606, inspirada en la vida del rey Macbeth de Escocia. La obra dramatiza los efectos de la ambición desmedida por el poder a través de la historia de Macbeth, quien asesina al rey Duncan después de que tres brujas profeticen que él se convertirá en rey. Aunque alcanza el trono, la culpa y el temor a perder el poder lo atormentan y llevan a más crímenes, incluyendo el asesinato de Banquo.