Rodolfo García


                                                                 Sesiones de
                                                                    soul




Este cuadernillo se terminó de imprimir el día 12 de diciembre   Universidad Nacional de Colombia
    del año 2008, en la ciudad de Bogotá D.C., Colombia.            Facultad de Ciencias Humanas
                                                                     Departamento de Literatura
Moisés Wasserman
RECTOR UNIVERSIDAD NACIONAL DE COLOMBIA                                                 Contenido
Fabián Sánchez Sanabria
DECANO FACULTAD DE CIENCIAS HUMANAS

Iván Vicente Padilla Chasing
DIRECTOR DEPARTAMENTO DE LITERATURA

Fabio Jurado Valencia
COORDINADOR COLECCIÓN VIERNES DE POESÍA


                                                                                        Soul                                        7

Sesiones de soul                                                                        Festín del silencio                         8
© Rodolfo García
                                                                                        Irak blues                                  10
Departamento de Literatura
Unidad de Publicaciones                                                                                                             11
                                                                                        Bulevar de los sueños rotos
FACULTAD DE CIENCIAS HUMANAS
UNIVERSIDAD NACIONAL DE COLOMBIA
Bogotá D.C., 2008                                                                       Sesiones de soul                            14

Editor:                                                                                 Backstage soul                              16
Eddy Ordóñez
                                                                                        Nocturna                                    17
Compiladora:
Angye Gaona                                                                                                                         19
                                                                                        Palinuro, no le creas a la estrella polar
Portada:
Complejo de Eolo 2. Dibujo. Miguel Ángel Gélvez Ramírez, 2006.                          Aviso en Nueva Orleans                      22

Impresión:                                                                              Callejón de los tibios acertijos            23
Grupo Apsis                                                                             ( Come away with me )
www.grupoapsis.com
                                                                                        Réquiem líbano
Impreso en Bogotá D.C. - COLOMBIA                                                                                                   25
         Catalogación en la publicación Universidad Nacional de Colombia


García, Rodolfo,
 Sesiones de soul / Rodolfo García — Bogotá : Universidad Nacional de Colombia, 2008.

   28 p. – (Colección viernes de poesía, 63)

1. Poesía colombiana I. Universidad Nacional de Colombia. Facultad de Ciencias Huma-
nas. Departamento de Literatura

CDD-21 861.861 / 2008
A Sandra Naranjo y Angye Gaona,
                 por darme el discurso.


        A Maria Teresa, en la otra orilla.


A Adriana Alexandra, por ser mi instinto.
Soul

Me desmiento día a día
como poeta
y sólo soy una palabra.
Vivo de la decisión ajena de un poema
y el zureo de las palomas
picotea mi cadáver adormecido.
Sobre la piel de un violín
la baba de la derrota.
La soledad desconoce
que existo.




                                        Sesiones de soul   7
Festín del silencio

    I                                   II

    Detrás de los telares               Tasajeador de escrituras,
    maniquíes decapitados               escrituras: panes agrios,
    habitan el parque.                  alimento mi derrota.
    Un aparente encierro                He guardado tantos muertos
    los ha librado del olvido.          en la empuñadura de mi boca
    Celebran su siesta eterna           que apenas descifro
    entre pétalos de pólvora dormida.   el último cielo.
    Sobre el espesor de la tarde,       Una flauta seducida
    una sombra de mariposa              roza mi abrupta piel:
    en los apolillados labios;          ventisca camaleónica
    el insulto devastado del pasado     sobre la guerra de mundos
    como una alegoría                   que son mis manos.
    ya seca.                            He renunciado a ser hombre
    El disparo estancado                y a vivir cautivo
    entre las piezas solitarias         en la grafía de la soledad.
    que laten                           Una techumbre de lápidas
    que beben,                          es el festín del silencio
    en la palabra,                      que le queda
    el deseo más oscuro.                a esos monjes oscuros
    Alguien los ha llamado hombres,     que me hablan
    relojes averiados de dios,          y se apiadan de mí
    nautas maltrechos                   en una eterna condena.
    sobre la mortaja de un día          La muerte es un derecho
    que arde sumiso.                    para los que son memoria.
                                        La muerte no me habla.




8   Rodolfo García                                                    Sesiones de soul   9
Irak blues                       Bulevar de los sueños rotos

     La tienda de cenizas,            I
     la calle quemada,
     las nubes bronceadas de dolor,   Palpa la piedra,
     la esquina del ruido             con el aliento, abre su cuerpo.
     me enclavan como a un profeta;   El extraño extrae la luz
     las noticias de los redentores   de la concha del marasmo.
     haciendo patria                  Sentado en la continuidad del mundo,
     no son buena miga de pan         aspira huellas, paseantes;
     para calmar el hambre.           desde el pórtico sin esperanza,
                                      pregona necedades.
                                      Heridas de fonemas garzos
                                      lavan cada párrafo de ciudad.
                                      La pestañina de la tarde
                                      se corre y se confunde
                                      con los lagrimones de lluvia
                                      de los que regresan,
                                      aquellos que visten su sotana de viudo
                                      en el pozo de la nocturnidad.

                                      Las guirnaldas desvencijadas
                                      marcan el preludio cinerario;
                                      desde el bulevar de los sueños rotos
                                      entintan el electrocardiograma
                                      del día jueves:
                                      en versos latinos,
                                      en una salva de aplausos,
                                      en una maraña de agobio.




10   Rodolfo García                                                            Sesiones de soul   11
II                                      III

     Cadalsos navegantes                     Los cansados escudos
     florecen en las calles,                 se remojan en licor.
     zurean las migajas de la noche:         Las palabras ladran inexactas
     infames voladoras                       sobre el trapecio del deseo.
     del insomnio de un poema,               El sopor de la humanidad
     nervaduras de ángeles caídos            se demarca en el roce,
     erguidas sobre el viento.               en la abertura del vértigo
                                             donde dos caen
     Sabedor de su pena,                     sin saber sus nombres.
     el último de mis hombres                Si creyeran en dios
     resbala del techo de dios.              saldrían perdiendo.
     Cancela su cuota de amor                El tiempo es bastante pobre
     con la tarjeta de crédito               para tales protocolos.
     que guarda en la sombra                 El limo de su cuello
     de su ojo izquierdo                     guarda frases obscenas
     donde la polvareda del tiempo           como réquiem del otoño pasado.
     oxida boletos de invitación,
     faldones de domingo,                    Él revisa juicioso
     máscaras de lluvia.                     el paso de los inquisidores.
                                             Palpa la piedra,
     El ataúd desnudo de una mano            con la tristeza extrae el beso.
     enciende los restos de una fiesta.      El albacea del poema
     En la peña de la esquina,               cura las ampollas del destino.
     sobre la ladera del destino,
     guitarrones ejecutan sentenciados;
     la revolución de las penumbras vibra.




12   Rodolfo García                                                            Sesiones de soul   13
Sesiones de soul

     Me gusta callar                            la armónica que toma el pulso
     para que las palabras no me encuentren     de los que nos sabemos inmortales,
     y sepan el ejercicio inútil del poema.     la tintura viva
     El latigazo de una hoja seca               sobre la lente
     como una sesión de soul,                   para los funerales del beso.
     la pátina del otoño
     sobre mi ojo que escribe.                  La bandeja de alimentos abandonada,
     El rastrillo del tiempo                    el sonido apetitoso de la tristeza
     celebra una febril sombra.                 sobre las amorosas frutas,
                                                las hojas de vida,
     La cabellera llameada de la ciudad         el queso familiar,
     revela el clamor jubilado de los otros:    las verduras de un pasado,
     algunos ángeles caídos,                    las cuentas de salud,
     nautas brujos aquellos,                    el café de la espera,
     evangelizadores apócrifos del instante.    la salsa agridulce
     Desde este palco panorámico,               que bebían mis latidos.
     propicio para gimnasias de difunto,        La locura agradable del silencio
     dioses y poetas,                           mientras vigilo la escena,
     avizoro el costillar pétreo del destino.   mientras los otros silencios
     Las campanas de la catedral                musicalizan la maldita miseria
     ofician el paso de esa mujer,              en que bailan mis soledades.
     blanda Atenea de piel de luna,
     que escancia gotas                         Los talones lastimados
     de vida y de muerte                        como dos lagrimones de muerte
     sobre la redoma de los anónimos.           cierran el hambre del amanecer.
                                                Los instrumentistas se irán sin paga.
     La amarga certeza de la caricia            Sesiones de soul,
     entre sus notas hechizas;                  poemas sin retorno,
     un canto sombrío,                          restos de una fiesta.
     cachorro del deseo,                        Inventar un gesto amable
     cubre su despedida.                        Mientras somos ausencia.
     La ceremonia se abre,
     como flor en llamas,
     gracias a ella:
     los cellos invocando hojarascas,



14   Rodolfo García                                                                     Sesiones de soul   15
Backstage soul                                      Nocturna

     Legend:                                             I
     Let me to listen to something for the first time,
     to say a word without history,                      Protejo la cosecha de la noche
     let me that this good-bye without memory,           con esta red de presagios,
     they understand it as mindful good-bye              de frutos brillantes.
     and not as profane intertext,                       Me caen palabras ansiosas
     of tuesdays dreams,                                 que me recorren
     lost tickets                                        y socavan
     and kissed songs.                                   con besos sedantes.
                                                         Alguien descansa sin permiso
     Pictures that say something more:                   sobre mi espalda,
     Ariadna reading in the sands                        sobre la noche
     the mathematical logic of the loneliness            siempre al filo del agua;
     read in her bitter myth                             un sobresalto,
     between the clock of the absence                    una vieja palabra
     and the ardent dampness of the caress,              al filo del agua;
     this tomb of sands.                                 siempre,
     The thread is the rope or the liberation,           siempre alguien,
     this way since                                      alguien que demora mis pasos,
     we can speak about Naxos or Pennsilvania.           aletarga mi huída
     Even the love can be sad in scene                   y me condena
     or truth backstage.                                 a la tormenta
                                                         que convive con la noche
                                                         y los hacedores de historias.
                                                         Mis voces internas
                                                         que no ofrecen resistencia
                                                         ante las sombras chinescas
                                                         que mueven la noche.
                                                         Escindida de noche,
                                                         acariciada de sortilegios
                                                         y sombras de agua.




16   Rodolfo García                                                                       Sesiones de soul   17
Palinuro, no le creas a la
                                                  estrella polar
     II
                                                                                                         A mis amigos
     Totalmente desposeído,                                                                    les adeudo la paciencia.
     entregado al juego de la noche,                                                                    Alberto Cortez
     náufrago por caminos sin deseo.
     Su mirada,                                   Palinuro, no le creas a la Estrella Polar,
     que no se puede mantener,                    no te ayudes de oráculos trasnochados,
     que debe huir,                               el remero del destino es la tragedia
     que no soporta la otra mirada.               y las mareas son cementerios lentos
     Parece enfermo                               acompasados de violines sin sueño.
     y la noche,                                  La fiesta es de los otros,
     engalanada de tiranía.                       de aquellos que recitan
     Las punzadas de un bajo                      sobre tiznadas rosas de los vientos,
     se siembran por el jardín                    aquellos que beben
     llorado de pétalos                           los sudores de los astrolabios
     y uno que otro texto.                        que dejaron olvidados
                                                  los huesudos dioses.
                                                  Nautas locos
                                                  que se dejan morir por ahí
     III
                                                  para vencer vencidos
                                                  la inutilidad de un mito.
     No sé si despedirme,
                                                  Nauta Palinuro
     no sé si habitarme de pasadas fotografías,
                                                  deja que arrulle tu fracaso
     no sé si entregarme a la lluvia              la sombra del violinista,
     llena de memorias líquidas                   las tumbas decentes
     que te incluyen.                             son escasas en temporada
     Para pensar en ti                            de náyades calladas
     utilizaré un pensamiento                     y abecedarios descompuestos,
     que oscuramente te llame                     de viajantes sin estrella
     y sé que no estarás                          para Avernos ampollados.
     para nada,
     no serás ni recuerdo,                        El maestro cicatriza la soledad
     sólo serás esta lluvia                       con el beso de un arco
     y, aún así,                                  sobre el instrumento enfermo.
     será difícil soportarlo.                     La mesa sangrada de rosas
                                                  siente las grietas
                                                  de los recientes tequilas,
18   Rodolfo García                                                                                Sesiones de soul       19
restaura la maltrecha piel                   tiene la ociosa costumbre
     de los que viajan sin retorno.               de no enterrar los cuerpos.
     Los graneros revientan de hastío,            El remero del destino
     los graneros de palabras                     siempre será la tragedia.
     como lluvias de junio
     y llegará ese momento,                       Las aldabas de Troya
     donde no se distinga                         reposan para oferta
     el día de la noche.                          en los días de mercado.
     Un barco frágil de papel                     Los huesos insepultos
     —reza la infamia del texto—                  son semillas de aves negras
     busca siempre una ruta                       que alimentan
     a las tierras de la memoria.                 lamentos oceánicos.
     Algunos lo sindican                          La bella claridad de una ventura
     como un epitafio navegante.                  desdice de los inmortales,
                                                  desata las amarras del tiempo,
     Palinuro, no le creas a la Estrella Polar,   se guarda en vasijas
     nunca llegarás a escanciar                   hechas de tierra,
     de la fruta de poema                         encarcela sombras agoreras.
     para servirte                                En algún viñedo del Lacio
     un poco de silencio                          Se oxida el canto de una mujer,
     a esas jornadas marítimas.                   Se arquean sus notas lunares
     De las arenas negras del cielo               En carrozas de fugitivos,
     recogen tus ojos                             Tatuajes de sonido
     un puñado de huesos                          Sobre la madera dormida,
     y tu espalda gime                            Golpes de difunto
     el vaticinio de un desembarco                Sobre las cenizas de un beso no dado.
     en solitario.                                Las estrellas no son un espacio de publicidad
     No ganas mucho                               Para aquellos que ejercen el poema
     provocando el corroído timonel,              Como vara de equilibrio
     una oración de calendario                    Sobre la distancia de los reencuentros.
     no alumbrará
     el abrigo de la nave.
     Jamás has entendido
     que los soles mañaneros
     no descomponen mitos
     y que la historia


20   Rodolfo García                                                                               Sesiones de soul   21
Aviso en Nueva Orleans            Callejón de los tibios acertijos
                                       (Come away with me)
     La casa del blues
     late bajo el agua:                Quién no desata un beso
     pentagrama ciudad                 de las romanzas deshilachadas
     para caimanes virtuosos           de neón y faldas cortas,
     y habladores de alma.             quién no acompaña a su mismo entierro
     Los noticiarios sacian su lente   y a los pasajeros del pasado
     en la turbia ciénaga              adentro de un Buick 1938,
     de los desposeídos                en esa autopista infinita
     y las vacantes a almirante        hacia el callejón de los tibios acertijos.
                                       El amarillo llueve,
     de contrabajo mayor
                                       tantos recuerdos.
     deberán esperar.
                                       El amarillo que ciega
     Nadie ha recogido                 el turbio horizonte
     las ropas húmedas                 y las guitarras apenas arden
     de aquella trompeta               sobre los espaldares fúnebres,
     del bueno de Louis.               punzadas de música
                                       para esas cosas que no se dicen
     Esos peces confundidos            y se guardan en postales
     transitan Nueva Orleans,          para revisar
     prueban su nuevo plancton:        entre los tragos de una noche
     acetatos cultivados               y beberse esa oscuridad
     de violines trasnochados,         como máxima libertad.
                                       Quién no quisiera más que un beso
     pianos en fuga
                                       de las mariposas friolentas
     y gargantas de arena.
                                       de la que nos llama.
     En el camerino de Norah Jones
     se hallaron las encíclicas        En la ladera de su cuello
     cantadas del huracán,             hay residuos de pólvora,
     el tibio cuerpo                   piedras tristes
     de una soledad a medio vestir     y alambiques de santidad.
     y un hermoso contrabando:         Aún así, a tropiezos,
     dos alas de ángeles               le siembras profecías
     para las galas del sábado.        y esas mentiras
                                       con sabor a cebolla.
                                       La besas con elegante porte
                                       y le entierras tus doblones.


22   Rodolfo García                                                                 Sesiones de soul   23
Réquiem líbano

     El callejón brama                                                 A Joumana Haddad
     como ferrocarril de domingo
     y alguna baratija te llevarás      Sobre la polvareda,
     para la nostalgia de oficina.      almas buscando cuerpos,
     No te apures                       rasguñando algo de historia,
     esos tibios acertijos
                                        negando el dolor,
     son buena medicina.
                                        respirando bajo
     Don´t hurry,
     always you will find this alley.   el preludio de la muerte.
     The intense basilisks              Las sombras del Mosad
     will not close your eyes,          los asustan,
     the record of our life             no queda sino el latido
     will be a minim of moralities,     del silencio,
     will be to our way.                ese que da el poema.

     Con hilos de lluvia,
     teje una mortaja
     y fabrica collares de niebla
     que trueques por compañía.
     Las cicatrices de los abanicos
     no vencen al viento voraz
     empozado en las banquetas.
     Un carraspeo de ingratitud
     a los que no saben profanar,
     decide la suerte de unos dedos.
     Domesticado en su dolor
     se abraza a una muñeca de trapo
     que da lumbre
     al último color de sus días.
     No te apures,
     los ángeles fatigados
     a veces beben de más,
     para declararse inocentes.
     Don´t hurry,
     this session of soul
     is a poem without return,
     to my way.

24   Rodolfo García                                                    Sesiones de soul   25
Rodolfo García
                 (Bucaramanga, Santander, 1978)


Poeta de imágenes precisas e intenciones punzantes que atinan a tra-
zar abismos y puentes colgantes en un trato fluido y valiente con el
lenguaje. Heterónimo de Gustavo Ortiz, entre los dos hay un juego de
espejos que deja ver todos los lados. Alumno consciente de los Estu-
dios Literarios en la Universidad Nacional de Colombia, donde afinó
su vocación radiestésica para hallar la poesía y augurar luces y som-
bras en letras y caminos. Paciente hacedor de entradas del blog Esta-
ción Poetas, publicación digital responsable y consecuente que se
puede leer desde marzo de 2006. Se dedica a encontrar pretextos de
existencia entre los milagros que ocurren esporádicamente y que le
desvían de su apasionada cercanía con las diosas blancas. Publicó el
poemario Basiliscos Sur La Cité (2006).

Machote sesiones de_soul

  • 1.
    Rodolfo García Sesiones de soul Este cuadernillo se terminó de imprimir el día 12 de diciembre Universidad Nacional de Colombia del año 2008, en la ciudad de Bogotá D.C., Colombia. Facultad de Ciencias Humanas Departamento de Literatura
  • 2.
    Moisés Wasserman RECTOR UNIVERSIDADNACIONAL DE COLOMBIA Contenido Fabián Sánchez Sanabria DECANO FACULTAD DE CIENCIAS HUMANAS Iván Vicente Padilla Chasing DIRECTOR DEPARTAMENTO DE LITERATURA Fabio Jurado Valencia COORDINADOR COLECCIÓN VIERNES DE POESÍA Soul 7 Sesiones de soul Festín del silencio 8 © Rodolfo García Irak blues 10 Departamento de Literatura Unidad de Publicaciones 11 Bulevar de los sueños rotos FACULTAD DE CIENCIAS HUMANAS UNIVERSIDAD NACIONAL DE COLOMBIA Bogotá D.C., 2008 Sesiones de soul 14 Editor: Backstage soul 16 Eddy Ordóñez Nocturna 17 Compiladora: Angye Gaona 19 Palinuro, no le creas a la estrella polar Portada: Complejo de Eolo 2. Dibujo. Miguel Ángel Gélvez Ramírez, 2006. Aviso en Nueva Orleans 22 Impresión: Callejón de los tibios acertijos 23 Grupo Apsis ( Come away with me ) www.grupoapsis.com Réquiem líbano Impreso en Bogotá D.C. - COLOMBIA 25 Catalogación en la publicación Universidad Nacional de Colombia García, Rodolfo, Sesiones de soul / Rodolfo García — Bogotá : Universidad Nacional de Colombia, 2008. 28 p. – (Colección viernes de poesía, 63) 1. Poesía colombiana I. Universidad Nacional de Colombia. Facultad de Ciencias Huma- nas. Departamento de Literatura CDD-21 861.861 / 2008
  • 3.
    A Sandra Naranjoy Angye Gaona, por darme el discurso. A Maria Teresa, en la otra orilla. A Adriana Alexandra, por ser mi instinto.
  • 4.
    Soul Me desmiento díaa día como poeta y sólo soy una palabra. Vivo de la decisión ajena de un poema y el zureo de las palomas picotea mi cadáver adormecido. Sobre la piel de un violín la baba de la derrota. La soledad desconoce que existo. Sesiones de soul 7
  • 5.
    Festín del silencio I II Detrás de los telares Tasajeador de escrituras, maniquíes decapitados escrituras: panes agrios, habitan el parque. alimento mi derrota. Un aparente encierro He guardado tantos muertos los ha librado del olvido. en la empuñadura de mi boca Celebran su siesta eterna que apenas descifro entre pétalos de pólvora dormida. el último cielo. Sobre el espesor de la tarde, Una flauta seducida una sombra de mariposa roza mi abrupta piel: en los apolillados labios; ventisca camaleónica el insulto devastado del pasado sobre la guerra de mundos como una alegoría que son mis manos. ya seca. He renunciado a ser hombre El disparo estancado y a vivir cautivo entre las piezas solitarias en la grafía de la soledad. que laten Una techumbre de lápidas que beben, es el festín del silencio en la palabra, que le queda el deseo más oscuro. a esos monjes oscuros Alguien los ha llamado hombres, que me hablan relojes averiados de dios, y se apiadan de mí nautas maltrechos en una eterna condena. sobre la mortaja de un día La muerte es un derecho que arde sumiso. para los que son memoria. La muerte no me habla. 8 Rodolfo García Sesiones de soul 9
  • 6.
    Irak blues Bulevar de los sueños rotos La tienda de cenizas, I la calle quemada, las nubes bronceadas de dolor, Palpa la piedra, la esquina del ruido con el aliento, abre su cuerpo. me enclavan como a un profeta; El extraño extrae la luz las noticias de los redentores de la concha del marasmo. haciendo patria Sentado en la continuidad del mundo, no son buena miga de pan aspira huellas, paseantes; para calmar el hambre. desde el pórtico sin esperanza, pregona necedades. Heridas de fonemas garzos lavan cada párrafo de ciudad. La pestañina de la tarde se corre y se confunde con los lagrimones de lluvia de los que regresan, aquellos que visten su sotana de viudo en el pozo de la nocturnidad. Las guirnaldas desvencijadas marcan el preludio cinerario; desde el bulevar de los sueños rotos entintan el electrocardiograma del día jueves: en versos latinos, en una salva de aplausos, en una maraña de agobio. 10 Rodolfo García Sesiones de soul 11
  • 7.
    II III Cadalsos navegantes Los cansados escudos florecen en las calles, se remojan en licor. zurean las migajas de la noche: Las palabras ladran inexactas infames voladoras sobre el trapecio del deseo. del insomnio de un poema, El sopor de la humanidad nervaduras de ángeles caídos se demarca en el roce, erguidas sobre el viento. en la abertura del vértigo donde dos caen Sabedor de su pena, sin saber sus nombres. el último de mis hombres Si creyeran en dios resbala del techo de dios. saldrían perdiendo. Cancela su cuota de amor El tiempo es bastante pobre con la tarjeta de crédito para tales protocolos. que guarda en la sombra El limo de su cuello de su ojo izquierdo guarda frases obscenas donde la polvareda del tiempo como réquiem del otoño pasado. oxida boletos de invitación, faldones de domingo, Él revisa juicioso máscaras de lluvia. el paso de los inquisidores. Palpa la piedra, El ataúd desnudo de una mano con la tristeza extrae el beso. enciende los restos de una fiesta. El albacea del poema En la peña de la esquina, cura las ampollas del destino. sobre la ladera del destino, guitarrones ejecutan sentenciados; la revolución de las penumbras vibra. 12 Rodolfo García Sesiones de soul 13
  • 8.
    Sesiones de soul Me gusta callar la armónica que toma el pulso para que las palabras no me encuentren de los que nos sabemos inmortales, y sepan el ejercicio inútil del poema. la tintura viva El latigazo de una hoja seca sobre la lente como una sesión de soul, para los funerales del beso. la pátina del otoño sobre mi ojo que escribe. La bandeja de alimentos abandonada, El rastrillo del tiempo el sonido apetitoso de la tristeza celebra una febril sombra. sobre las amorosas frutas, las hojas de vida, La cabellera llameada de la ciudad el queso familiar, revela el clamor jubilado de los otros: las verduras de un pasado, algunos ángeles caídos, las cuentas de salud, nautas brujos aquellos, el café de la espera, evangelizadores apócrifos del instante. la salsa agridulce Desde este palco panorámico, que bebían mis latidos. propicio para gimnasias de difunto, La locura agradable del silencio dioses y poetas, mientras vigilo la escena, avizoro el costillar pétreo del destino. mientras los otros silencios Las campanas de la catedral musicalizan la maldita miseria ofician el paso de esa mujer, en que bailan mis soledades. blanda Atenea de piel de luna, que escancia gotas Los talones lastimados de vida y de muerte como dos lagrimones de muerte sobre la redoma de los anónimos. cierran el hambre del amanecer. Los instrumentistas se irán sin paga. La amarga certeza de la caricia Sesiones de soul, entre sus notas hechizas; poemas sin retorno, un canto sombrío, restos de una fiesta. cachorro del deseo, Inventar un gesto amable cubre su despedida. Mientras somos ausencia. La ceremonia se abre, como flor en llamas, gracias a ella: los cellos invocando hojarascas, 14 Rodolfo García Sesiones de soul 15
  • 9.
    Backstage soul Nocturna Legend: I Let me to listen to something for the first time, to say a word without history, Protejo la cosecha de la noche let me that this good-bye without memory, con esta red de presagios, they understand it as mindful good-bye de frutos brillantes. and not as profane intertext, Me caen palabras ansiosas of tuesdays dreams, que me recorren lost tickets y socavan and kissed songs. con besos sedantes. Alguien descansa sin permiso Pictures that say something more: sobre mi espalda, Ariadna reading in the sands sobre la noche the mathematical logic of the loneliness siempre al filo del agua; read in her bitter myth un sobresalto, between the clock of the absence una vieja palabra and the ardent dampness of the caress, al filo del agua; this tomb of sands. siempre, The thread is the rope or the liberation, siempre alguien, this way since alguien que demora mis pasos, we can speak about Naxos or Pennsilvania. aletarga mi huída Even the love can be sad in scene y me condena or truth backstage. a la tormenta que convive con la noche y los hacedores de historias. Mis voces internas que no ofrecen resistencia ante las sombras chinescas que mueven la noche. Escindida de noche, acariciada de sortilegios y sombras de agua. 16 Rodolfo García Sesiones de soul 17
  • 10.
    Palinuro, no lecreas a la estrella polar II A mis amigos Totalmente desposeído, les adeudo la paciencia. entregado al juego de la noche, Alberto Cortez náufrago por caminos sin deseo. Su mirada, Palinuro, no le creas a la Estrella Polar, que no se puede mantener, no te ayudes de oráculos trasnochados, que debe huir, el remero del destino es la tragedia que no soporta la otra mirada. y las mareas son cementerios lentos Parece enfermo acompasados de violines sin sueño. y la noche, La fiesta es de los otros, engalanada de tiranía. de aquellos que recitan Las punzadas de un bajo sobre tiznadas rosas de los vientos, se siembran por el jardín aquellos que beben llorado de pétalos los sudores de los astrolabios y uno que otro texto. que dejaron olvidados los huesudos dioses. Nautas locos que se dejan morir por ahí III para vencer vencidos la inutilidad de un mito. No sé si despedirme, Nauta Palinuro no sé si habitarme de pasadas fotografías, deja que arrulle tu fracaso no sé si entregarme a la lluvia la sombra del violinista, llena de memorias líquidas las tumbas decentes que te incluyen. son escasas en temporada Para pensar en ti de náyades calladas utilizaré un pensamiento y abecedarios descompuestos, que oscuramente te llame de viajantes sin estrella y sé que no estarás para Avernos ampollados. para nada, no serás ni recuerdo, El maestro cicatriza la soledad sólo serás esta lluvia con el beso de un arco y, aún así, sobre el instrumento enfermo. será difícil soportarlo. La mesa sangrada de rosas siente las grietas de los recientes tequilas, 18 Rodolfo García Sesiones de soul 19
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    restaura la maltrechapiel tiene la ociosa costumbre de los que viajan sin retorno. de no enterrar los cuerpos. Los graneros revientan de hastío, El remero del destino los graneros de palabras siempre será la tragedia. como lluvias de junio y llegará ese momento, Las aldabas de Troya donde no se distinga reposan para oferta el día de la noche. en los días de mercado. Un barco frágil de papel Los huesos insepultos —reza la infamia del texto— son semillas de aves negras busca siempre una ruta que alimentan a las tierras de la memoria. lamentos oceánicos. Algunos lo sindican La bella claridad de una ventura como un epitafio navegante. desdice de los inmortales, desata las amarras del tiempo, Palinuro, no le creas a la Estrella Polar, se guarda en vasijas nunca llegarás a escanciar hechas de tierra, de la fruta de poema encarcela sombras agoreras. para servirte En algún viñedo del Lacio un poco de silencio Se oxida el canto de una mujer, a esas jornadas marítimas. Se arquean sus notas lunares De las arenas negras del cielo En carrozas de fugitivos, recogen tus ojos Tatuajes de sonido un puñado de huesos Sobre la madera dormida, y tu espalda gime Golpes de difunto el vaticinio de un desembarco Sobre las cenizas de un beso no dado. en solitario. Las estrellas no son un espacio de publicidad No ganas mucho Para aquellos que ejercen el poema provocando el corroído timonel, Como vara de equilibrio una oración de calendario Sobre la distancia de los reencuentros. no alumbrará el abrigo de la nave. Jamás has entendido que los soles mañaneros no descomponen mitos y que la historia 20 Rodolfo García Sesiones de soul 21
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    Aviso en NuevaOrleans Callejón de los tibios acertijos (Come away with me) La casa del blues late bajo el agua: Quién no desata un beso pentagrama ciudad de las romanzas deshilachadas para caimanes virtuosos de neón y faldas cortas, y habladores de alma. quién no acompaña a su mismo entierro Los noticiarios sacian su lente y a los pasajeros del pasado en la turbia ciénaga adentro de un Buick 1938, de los desposeídos en esa autopista infinita y las vacantes a almirante hacia el callejón de los tibios acertijos. El amarillo llueve, de contrabajo mayor tantos recuerdos. deberán esperar. El amarillo que ciega Nadie ha recogido el turbio horizonte las ropas húmedas y las guitarras apenas arden de aquella trompeta sobre los espaldares fúnebres, del bueno de Louis. punzadas de música para esas cosas que no se dicen Esos peces confundidos y se guardan en postales transitan Nueva Orleans, para revisar prueban su nuevo plancton: entre los tragos de una noche acetatos cultivados y beberse esa oscuridad de violines trasnochados, como máxima libertad. Quién no quisiera más que un beso pianos en fuga de las mariposas friolentas y gargantas de arena. de la que nos llama. En el camerino de Norah Jones se hallaron las encíclicas En la ladera de su cuello cantadas del huracán, hay residuos de pólvora, el tibio cuerpo piedras tristes de una soledad a medio vestir y alambiques de santidad. y un hermoso contrabando: Aún así, a tropiezos, dos alas de ángeles le siembras profecías para las galas del sábado. y esas mentiras con sabor a cebolla. La besas con elegante porte y le entierras tus doblones. 22 Rodolfo García Sesiones de soul 23
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    Réquiem líbano El callejón brama A Joumana Haddad como ferrocarril de domingo y alguna baratija te llevarás Sobre la polvareda, para la nostalgia de oficina. almas buscando cuerpos, No te apures rasguñando algo de historia, esos tibios acertijos negando el dolor, son buena medicina. respirando bajo Don´t hurry, always you will find this alley. el preludio de la muerte. The intense basilisks Las sombras del Mosad will not close your eyes, los asustan, the record of our life no queda sino el latido will be a minim of moralities, del silencio, will be to our way. ese que da el poema. Con hilos de lluvia, teje una mortaja y fabrica collares de niebla que trueques por compañía. Las cicatrices de los abanicos no vencen al viento voraz empozado en las banquetas. Un carraspeo de ingratitud a los que no saben profanar, decide la suerte de unos dedos. Domesticado en su dolor se abraza a una muñeca de trapo que da lumbre al último color de sus días. No te apures, los ángeles fatigados a veces beben de más, para declararse inocentes. Don´t hurry, this session of soul is a poem without return, to my way. 24 Rodolfo García Sesiones de soul 25
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    Rodolfo García (Bucaramanga, Santander, 1978) Poeta de imágenes precisas e intenciones punzantes que atinan a tra- zar abismos y puentes colgantes en un trato fluido y valiente con el lenguaje. Heterónimo de Gustavo Ortiz, entre los dos hay un juego de espejos que deja ver todos los lados. Alumno consciente de los Estu- dios Literarios en la Universidad Nacional de Colombia, donde afinó su vocación radiestésica para hallar la poesía y augurar luces y som- bras en letras y caminos. Paciente hacedor de entradas del blog Esta- ción Poetas, publicación digital responsable y consecuente que se puede leer desde marzo de 2006. Se dedica a encontrar pretextos de existencia entre los milagros que ocurren esporádicamente y que le desvían de su apasionada cercanía con las diosas blancas. Publicó el poemario Basiliscos Sur La Cité (2006).