La enfermedad renal crónica (ERC) afecta al 15% de la población, con alta morbimortalidad relacionada con enfermedades cardiovasculares y elevado costo sanitario. Sus factores de riesgo incluyen condiciones no modificables como edad y raza, así como modificables como hipertensión y diabetes, con una atención primaria crucial para su prevención y tratamiento. El manejo incluye cambios en el estilo de vida y tratamiento farmacológico para enlentecer su progresión y controlar complicaciones como la diabetes y la hipertensión.