El Parque El Capricho fue mandado construir por la duquesa de Osuna entre 1787 y 1839 en Madrid. Cuenta con 14 hectáreas y constituye el único jardín del Romanticismo en la ciudad, con características como un laberinto de arbustos, estanques y edificios como un palacete y ermita. La duquesa encargó su diseño al arquitecto francés Jean-Baptiste Mulot y actualmente es propiedad del Ayuntamiento de Madrid.