El maltrato a la mujer comienza psicológicamente para reducir su autoestima a través de pequeñas agresiones. Luego, el maltrato sigue un ciclo de tensión, explosión, arrepentimiento y reconciliación temporal, antes de repetirse. Es una trampa que se vuelve más dañina con el tiempo a medida que disminuyen los períodos de arrepentimiento. Romper con el ciclo es crucial para evitar que el maltrato empeore y se vuelva físico.