En junio de 2011, se constituye el Frente Amplio Progresista, con el objetivo de construir un nuevo proyecto de nación que promueva la participación ciudadana, la igualdad social y la defensa de los derechos humanos. Este movimiento busca superar las limitaciones del sistema político argentino actual, que enfrenta problemas de corrupción y desigualdad, y aboga por un enfoque inclusivo y participativo que integre a diversas fuerzas sociales y políticas. El Frente es un llamado a la acción colectiva, especialmente entre los jóvenes, para lograr una democracia más sólida y representantes efectivos que atiendan las necesidades de la sociedad.