La guerra de independencia cubana ha entrado en una nueva fase. El objetivo no es la venganza contra los españoles o entre cubanos, sino lograr la independencia de Cuba a través de una revolución pensadora y magnánima. Los cubanos están preparados para la independencia gracias a su cultura, educación y capacidad de gobernarse a sí mismos tras décadas de lucha. La revolución respetará a los españoles neutrales y no promoverá el desorden, sino la fundación de una república justa.