El documento describe a María como la madre de Jesús, escogida por Dios por su pureza y humildad. Aceptó con fe la voluntad de Dios de ser madre de su Hijo a pesar de los sacrificios que esto conllevó. Cuidó a Jesús con amor y le pidió ayuda en la boda de Caná, demostrando su confianza en él. Junto a la cruz, perdonó a la humanidad y acompañó a los discípulos hasta Pentecostés.