El documento discute cómo Internet y las redes sociales están tomando el control de nuestro cerebro y pensamientos, haciéndonos más dependientes y menos capaces de pensar y actuar por nosotros mismos. Ya no prestamos atención a cosas fundamentales como la educación, y estamos educando a nuestros cerebros a no reflexionar. Todo está fácilmente disponible en Internet sin esfuerzo, en lugar de tener que leer o investigar por nosotros mismos.