Este caso se refiere a la masacre de Mapiripán en Colombia en 1997, donde paramilitares mataron a decenas de civiles con la complicidad de agentes estatales. El Estado reconoció parcialmente su responsabilidad. La Corte Interamericana encontró al Estado responsable por violaciones a los derechos a la vida, integridad y libertad de las víctimas, y ordenó reparaciones. El caso estableció la obligación estatal de proteger a la población civil en conflictos armados y de investigar y sancionar a los responsables, a