Bernardino Rivadavia fue designado Secretario de Gobierno y Relaciones Exteriores en 1811 durante un momento difícil para el gobierno patrio, que enfrentaba amenazas internas y la posibilidad de una invasión española. Influido por sus experiencias en Europa, Rivadavia implementó políticas económicas liberales como la libertad de comercio y dependencia del capital extranjero, pero estas ideas no encontraron apoyo en la clase dirigente conservadora de Buenos Aires. Como gobernador, expandió derechos civiles pero su modelo económico