El documento denuncia una serie de irregularidades y estafas relacionadas con proyectos de vivienda en Medellín, donde varias constructoras han incumplido sus obligaciones y han entregado apartamentos en condiciones inadecuadas. Los propietarios afectados enfrentan problemas estructurales, amenazas por denunciar irregularidades y falta de respuestas del estado, lo que ha llevado a protestas por su situación. Se señala la existencia de un 'cartel de adobe' que opera en la ciudad, aprovechándose de la laxitud en la regulación y control por parte de las autoridades.