La membrana plasmática está compuesta principalmente por una bicapa lipídica formada por fosfolípidos, colesterol y glucolípidos. Contiene numerosas proteínas integrales y periféricas que determinan sus funciones, como canales iónicos, transportadores y receptores. La membrana mantiene gradientes de concentración e iones a través de su permeabilidad selectiva, permitiendo procesos pasivos como la difusión y la ósmosis, así como procesos activos que usan energía celular.