Este documento discute los desafíos asociados con la información en la era de la televisión. Argumenta que la televisión proporciona menos información de calidad que otros medios debido a su enfoque en mostrar imágenes atractivas en lugar de contenido sustancial. Esto ha llevado a la proliferación de "pseudo-acontecimientos" y noticias locales triviales en lugar de una cobertura internacional más amplia. El documento concluye que la calidad de la información televisiva podría mejorarse con periodistas de mayor calidad intelectual.