La micropropagación permite la producción masiva de plantas a través de la cultivo de tejidos vegetales en condiciones asépticas y controladas. El proceso incluye cuatro etapas principales: 1) establecimiento del cultivo a partir de explantos, 2) multiplicación de los brotes, 3) elongación y enraizamiento, y 4) aclimatación de las plantas. Los principales desafíos son mantener la asepsia y prevenir la variación genética y otros problemas fisiológicos como la hiperhidricidad.