El documento narra una profunda y poética reflexión sobre el amor, la muerte y la vida, centrada en la figura de una mujer que fue traída muerta entre los brazos de su madre y con la que el autor se siente fuertemente ligado. A través de una prosa cargada de simbolismo, el autor describe cómo la experiencia de haberla perdido transforma su poesía y su percepción del amor eterno, sugiriendo que la intimidad con la muerte otorga un significado especial a la vida. El texto culmina en una evocación de la conexión espiritual con la amada y una afirmación de que el amor trasciende incluso la muerte.