Este documento es un relato poético sobre la muerte de una joven llamada Irene a quien el autor amaba. El autor le había dado su sangre para revivirla pero en realidad la mató. Después de su muerte, el autor sintió que su alma y sangre vivían en él de forma eterna. El funeral se convirtió en una boda espiritual donde el autor y Irene se unieron para siempre. Aunque el autor trató de enseñarle el mundo a través de sus ojos, el alma de Irene siempre estaría con él tejiendo su destino.