Diego regresa después de 10 años a su pueblo natal para visitar a sus padres. Al llegar reconoce a su amor de la infancia, María Guadalupe, con quien pasa una noche de pasión bajo un árbol que fue testigo de su primer amor. A la mañana siguiente prometen amarse para siempre pero Diego muere repentinamente, dejando a María desolada con el último poema que escribió para ella.