Un mito socrático glosado por
Platón
(La República Libro VII)
LA
CAVERNA
Allá por el siglo V, antes de
nuestra era...
Las victorias griegas sobre Persia (479 aC) dieron paso al “siglo de
oro ateniense”, la época de Pericles, cuando el pensamiento
empezó a buscar repuestas al orden del mundo sustentadas en la
razón.
Una época en la que se desarrollaron la
arquitectura y las artes, la ciencia y la filosofía.
Cuando surgió la democracia.....
Y en el año 470 aC, el
nacimiento de Sócrates,
de padre escultor y madre
comadrona. Quien
promulgó el cultivo de la
virtud, la Areté, siguiendo
la máxima 'Homo Gnoce
Te Ipsum'
Conócete
a
ti
mismo
Sócrates iba
por las calles,
enseñando que
cada persona
tiene
conocimiento de
la verdad última
dentro de su
alma y que sólo
necesita llevarlo
a la reflexión
consciente a fin
de percatarse.
Creía que el deber del filósofo era provocar que
la gente pensará por sí misma, en vez de
enseñarle algo que no supiera. Por eso se decía
“partero de ideas”.
Y ciertos
griegos se
reunían en
torno a
Sócrates, de
cuya boca
brotaban
sabias
palabras e
inquietantes
consejos
Algunas de estas reuniones tomaban la forma de
“simposiums”, donde se debatía entre manjares y
abundante vino....
Para Sócrates, el
cultivo de la virtud
filosófica iba aparejado
a la retracción de la
vida pública, a la
búsqueda de la verdad
por el conocimiento
mismo, y no por sus
solas aplicaciones
prácticas
Y era Platón
(c. 428-c. 347
a.C.), “el de
anchas
espaldas”, el
discípulo
acomedido
que tomaba
nota de las
enseñanzas
del
maestro....
Gracias, a esto, se conserva hasta nuestros días el mito
socrático de “La Caverna”, cuyos fragmentos se
reproducen a continuación para deleite y reflexión:
Sócrates dice
a Glaucón:
“..represéntate
el estado de la
naturaleza
humana, con
relación a la
ciencia y a la
ignorancia,
según el
cuadro que te
voy a trazar...”
“En una caverna subterránea, con una
entrada tan grande como la caverna
toda, abierta hacia la luz....”
“...imagina hombres que se hayan ahí desde que eran niños, con
cepos en el cuello y en las piernas, sin poder moverse ni mirar en
otra dirección sino hacia delante, impedidos de volver la cabeza a
causa de las cadenas...”.
“Y lejos y en alto,
detrás de sus espaldas
arde un fuego, y en el
espacio intermedio
entre el fuego y los
prisioneros, asciende
un camino, a lo largo
del cual se levanta un
muro...”
“..Contempla a
lo largo del
muro hombres
que llevan
diversos vasos
que sobresalen
sobre el nivel
del muro,
estatuas y otras
figuras
animales en
piedra o madera
y artículos
fabricados de
todas las
especies...”
“¡Que extraños prisioneros y que cuadro tan
singular¡-dijo Glaucón-...”
“Se parecen, sin embargo, a nosotros punto por
punto...” -contestó Sócrates-
“..¿Crees que los prisioneros puedan ver alguna
otra cosa, de sí mismos y de los otros, sino la
sombra proyectada por el fuego sobre la pared de
la caverna que está delante de ellos?...”
“...¿no convendrían en dar a las sombras que ven
los nombres de las cosas mismas?”
“..Mira ahora lo que naturalmente debe suceder a estos
hombres, si se les libera de las cadenas y se les cura de
su error..”
“...cuando uno de ellos fuese liberado, y obligado a alzarse
repentinamente, y girar el cuello y caminar, y mirar hacia la luz...
“…¿no sentiría
dolor en los ojos, y
huiría, volviéndose
a las sombras que
puede mirar, y no
creería que éstas
son más claras que
los objetos que le
hubieran
mostrado?... “
“..Sería necesario que se habituase a mirar los objetos de allá
arriba. Y al principio vería más fácilmente las sombras, y después,
las imágenes de los hombres reflejadas en el agua y, después, los
cuerpos mismos..”
“...en seguida, los cuerpos del cielo, y al mismo cielo le sería más
fácil mirarlos de noche ...y, por último, creo, el mismo Sol... por si
mismo...”
“...Después de eso, recién comprendería que el
Sol... regula todas las cosas en la región visible y
es causa también, en cierta manera, de todas
aquellas sombras que ellos veían....”
“Y considera aun lo siguiente: si volviendo a descender
ocupase de nuevo el mismo puesto ¿no tendría los ojos
llenos de tinieblas, al venir inmediatamente del Sol?... “
“...¿Y si tuviese que competir nuevamente con los que habían
permanecido en los cepos, para distinguir esas sombras, ¿no
causaría risa y haría decir a los demás que la ascensión,
deslumbrándolo, le había gastado los ojos?... “
¿Y no matarían, si encontraban manera de
echarle mano (...), a quien intentara
desatarles y hacerles subir?
“Pero si alguno
tuviese
inteligencia...
recordaría que
las
perturbaciones
en los ojos son
de dos
especies y
provienen de
dos causas: el
pasaje de la
luz a las
tinieblas y de
las tinieblas a
la luz”.
“Y pensando que lo mismo sucede también para el alma...
indagaría si, viniendo de vidas más luminosas, se encuentra
oscurecida por la falta de hábito a la oscuridad, o bien si, llegando
de mayor ignorancia a una mayor luz, está deslumbrada por el
excesivo fulgor.”
“...Y bien, mi querido Glaucón, ésta es
precisamente la imagen de la
condición humana. El antro
subterráneo es este mundo visible; el
fuego que le ilumina es la luz del sol;
este cautivo, que sube a la región
superior y que la contempla, es el
alma que se eleva hasta la esfera
inteligible.....”
Mediante el Simil de la
Caverna, se muestra como la
mente puede ascender desde
las secciones inferiores a las
superiores y como tal
ascensión implica dificultades
y conversiones del alma que
convulsionan al sujeto que las
experimenta.
Y estas
imágenes
pueden ser
interioriza-
das hasta
morar en lo
más
profundo de
nuestro
ser......
Por andar revelando estas y otras cosas que causaban
inquietud a quienes le escuchaban – y por “corromper a
la juventud”- Sócrates fue obligado a beber cicuta en el
año 399 aC.
(«Una vida no examinada –decía
Sócrates- no vale la pena de ser
vivida».)
“Os predigo, que después de mi
muerte caerá sobre vosotros, ¡por
Zeus!, un castigo mucho más duro
del que me acabáis de infrigir.
Acabáis de condenarme con la
esperanza de quedar libres de
responder de vuestro actos, pero,
lo que os profetizo, es que las
cuentas os van a salir muy al
revés...”
(Apología de Sócrates)

Mito de la caverna de Platon_ explicacion.ppt

  • 1.
    Un mito socráticoglosado por Platón (La República Libro VII) LA CAVERNA
  • 2.
    Allá por elsiglo V, antes de nuestra era...
  • 3.
    Las victorias griegassobre Persia (479 aC) dieron paso al “siglo de oro ateniense”, la época de Pericles, cuando el pensamiento empezó a buscar repuestas al orden del mundo sustentadas en la razón.
  • 4.
    Una época enla que se desarrollaron la arquitectura y las artes, la ciencia y la filosofía. Cuando surgió la democracia.....
  • 5.
    Y en elaño 470 aC, el nacimiento de Sócrates, de padre escultor y madre comadrona. Quien promulgó el cultivo de la virtud, la Areté, siguiendo la máxima 'Homo Gnoce Te Ipsum' Conócete a ti mismo
  • 6.
    Sócrates iba por lascalles, enseñando que cada persona tiene conocimiento de la verdad última dentro de su alma y que sólo necesita llevarlo a la reflexión consciente a fin de percatarse.
  • 7.
    Creía que eldeber del filósofo era provocar que la gente pensará por sí misma, en vez de enseñarle algo que no supiera. Por eso se decía “partero de ideas”.
  • 8.
    Y ciertos griegos se reuníanen torno a Sócrates, de cuya boca brotaban sabias palabras e inquietantes consejos
  • 9.
    Algunas de estasreuniones tomaban la forma de “simposiums”, donde se debatía entre manjares y abundante vino....
  • 10.
    Para Sócrates, el cultivode la virtud filosófica iba aparejado a la retracción de la vida pública, a la búsqueda de la verdad por el conocimiento mismo, y no por sus solas aplicaciones prácticas
  • 11.
    Y era Platón (c.428-c. 347 a.C.), “el de anchas espaldas”, el discípulo acomedido que tomaba nota de las enseñanzas del maestro....
  • 12.
    Gracias, a esto,se conserva hasta nuestros días el mito socrático de “La Caverna”, cuyos fragmentos se reproducen a continuación para deleite y reflexión:
  • 13.
    Sócrates dice a Glaucón: “..represéntate elestado de la naturaleza humana, con relación a la ciencia y a la ignorancia, según el cuadro que te voy a trazar...”
  • 14.
    “En una cavernasubterránea, con una entrada tan grande como la caverna toda, abierta hacia la luz....”
  • 15.
    “...imagina hombres quese hayan ahí desde que eran niños, con cepos en el cuello y en las piernas, sin poder moverse ni mirar en otra dirección sino hacia delante, impedidos de volver la cabeza a causa de las cadenas...”.
  • 16.
    “Y lejos yen alto, detrás de sus espaldas arde un fuego, y en el espacio intermedio entre el fuego y los prisioneros, asciende un camino, a lo largo del cual se levanta un muro...”
  • 17.
    “..Contempla a lo largodel muro hombres que llevan diversos vasos que sobresalen sobre el nivel del muro, estatuas y otras figuras animales en piedra o madera y artículos fabricados de todas las especies...”
  • 18.
    “¡Que extraños prisionerosy que cuadro tan singular¡-dijo Glaucón-...” “Se parecen, sin embargo, a nosotros punto por punto...” -contestó Sócrates-
  • 19.
    “..¿Crees que losprisioneros puedan ver alguna otra cosa, de sí mismos y de los otros, sino la sombra proyectada por el fuego sobre la pared de la caverna que está delante de ellos?...”
  • 21.
    “...¿no convendrían endar a las sombras que ven los nombres de las cosas mismas?”
  • 22.
    “..Mira ahora loque naturalmente debe suceder a estos hombres, si se les libera de las cadenas y se les cura de su error..”
  • 23.
    “...cuando uno deellos fuese liberado, y obligado a alzarse repentinamente, y girar el cuello y caminar, y mirar hacia la luz...
  • 24.
    “…¿no sentiría dolor enlos ojos, y huiría, volviéndose a las sombras que puede mirar, y no creería que éstas son más claras que los objetos que le hubieran mostrado?... “
  • 25.
    “..Sería necesario quese habituase a mirar los objetos de allá arriba. Y al principio vería más fácilmente las sombras, y después, las imágenes de los hombres reflejadas en el agua y, después, los cuerpos mismos..”
  • 26.
    “...en seguida, loscuerpos del cielo, y al mismo cielo le sería más fácil mirarlos de noche ...y, por último, creo, el mismo Sol... por si mismo...”
  • 27.
    “...Después de eso,recién comprendería que el Sol... regula todas las cosas en la región visible y es causa también, en cierta manera, de todas aquellas sombras que ellos veían....”
  • 28.
    “Y considera aunlo siguiente: si volviendo a descender ocupase de nuevo el mismo puesto ¿no tendría los ojos llenos de tinieblas, al venir inmediatamente del Sol?... “
  • 29.
    “...¿Y si tuvieseque competir nuevamente con los que habían permanecido en los cepos, para distinguir esas sombras, ¿no causaría risa y haría decir a los demás que la ascensión, deslumbrándolo, le había gastado los ojos?... “
  • 30.
    ¿Y no matarían,si encontraban manera de echarle mano (...), a quien intentara desatarles y hacerles subir?
  • 31.
    “Pero si alguno tuviese inteligencia... recordaríaque las perturbaciones en los ojos son de dos especies y provienen de dos causas: el pasaje de la luz a las tinieblas y de las tinieblas a la luz”.
  • 32.
    “Y pensando quelo mismo sucede también para el alma... indagaría si, viniendo de vidas más luminosas, se encuentra oscurecida por la falta de hábito a la oscuridad, o bien si, llegando de mayor ignorancia a una mayor luz, está deslumbrada por el excesivo fulgor.”
  • 33.
    “...Y bien, miquerido Glaucón, ésta es precisamente la imagen de la condición humana. El antro subterráneo es este mundo visible; el fuego que le ilumina es la luz del sol; este cautivo, que sube a la región superior y que la contempla, es el alma que se eleva hasta la esfera inteligible.....”
  • 34.
    Mediante el Similde la Caverna, se muestra como la mente puede ascender desde las secciones inferiores a las superiores y como tal ascensión implica dificultades y conversiones del alma que convulsionan al sujeto que las experimenta.
  • 35.
    Y estas imágenes pueden ser interioriza- dashasta morar en lo más profundo de nuestro ser......
  • 36.
    Por andar revelandoestas y otras cosas que causaban inquietud a quienes le escuchaban – y por “corromper a la juventud”- Sócrates fue obligado a beber cicuta en el año 399 aC.
  • 38.
    («Una vida noexaminada –decía Sócrates- no vale la pena de ser vivida».) “Os predigo, que después de mi muerte caerá sobre vosotros, ¡por Zeus!, un castigo mucho más duro del que me acabáis de infrigir. Acabáis de condenarme con la esperanza de quedar libres de responder de vuestro actos, pero, lo que os profetizo, es que las cuentas os van a salir muy al revés...” (Apología de Sócrates)