La moda ha condicionado desde tiempos inmemoriales los gustos de la sociedad, pero en la actualidad se ha convertido en una auténtica tirana que decide rápidamente las nuevas tendencias en el vestir. El ensayo de Feijoo critica que la moda impone lo nuevo solo por ser novedoso, no por ser mejor, y que ha pasado de guiar el gusto a dominarlo.