El modelo agroexportador argentino entre 1860 y 1930 se caracterizó por (1) la exportación de productos agrícolas como granos y carnes que impulsaron el crecimiento económico, (2) la inversión de capital británico en infraestructura como puertos y ferrocarriles, y (3) la especialización de la producción agropecuaria extensiva orientada a la exportación.