Raúl Alfonsín fue el primer presidente electo democráticamente luego de la dictadura militar en Argentina. Gobernó entre 1983 a 1989 con el objetivo de consolidar la democracia y enjuiciar a los responsables de violaciones a los derechos humanos durante la dictadura. Su gobierno se enfocó en restaurar las instituciones democráticas pero enfrentó grandes desafíos económicos como la hiperinflación y la crisis de la deuda externa, lo que debilitó su gestión.