El documento presenta un modelo de desarrollo para combatir la despoblación en la 'España vaciada', enfocándose en la visibilización de problemas estructurales y la necesidad de políticas que fomenten la cohesión territorial y social. Se plantean medidas específicas como la creación de una agencia nacional contra la despoblación, un pacto de estado para garantizar estabilidad en las acciones y la implementación de legislación que priorice la justicia social y el acceso a servicios básicos. Además, se propone introducir fiscalidades diferenciadas y un enfoque sostenible que reconozca el papel de la población rural en la economía y el medio ambiente.