El monólogo explora las dudas existenciales del príncipe Hamlet sobre el sentido de la vida y la muerte ante la tragedia familiar y la corrupción política. Hamlet se pregunta si es más digno soportar los sufrimientos de la vida o oponerse a ellos hasta encontrar la muerte, concluyendo que el miedo a lo desconocido después de la muerte es lo que hace que los hombres sean cobardes y no se atrevan a cambiar el statu quo.