El documento examina lo que ocurre después de la muerte según la Biblia, enfatizando la existencia consciente del alma en el más allá y refutando varias doctrinas erróneas sobre la salvación y el destino final. A través del relato de Lázaro y el rico, se establece la distinción entre el lugar de consuelo y el de tormento, revelando la importancia de la obediencia a Dios. La obra también busca demostrar que la comprensión de la vida después de la muerte está fundamentada en las enseñanzas del Antiguo y Nuevo Testamento.