El Museo Arqueológico Nacional, creado en 1867, ha sufrido múltiples remodelaciones, la más reciente en 1968, y enfrenta problemas de accesibilidad y un discurso museológico obsoleto. La propuesta actual busca solucionar estas dificultades, respetando el patrimonio y adecuando el museo a las normativas del siglo XXI. Se plantea una reestructuración que incluye nuevas instalaciones y una mejor distribución de espacios para mejorar la experiencia del visitante.