El crowdfunding se ha convertido en una herramienta popular para financiar proyectos, permitiendo la conexión directa entre creadores y mecenas. Las razones para participar incluyen el deseo de contribuir a causas que les apasionan, la posibilidad de recibir recompensas y la creación de una comunidad. Factores como la calidad del proyecto y la claridad en la comunicación son fundamentales para atraer a los financistas.