¿QUE ES EL JUEGO? 
Desde tiempos inmemoriales el hombre juega. Juega para hacerle frente a su destino, 
juega para entretenerse, para comunicarse, para reproducir pequeñas porciones de 
vida condimentadas con ficción y fantasía. 
El juego es escuela de vida, laboratorio de experiencias, usinas de pensamientos 
nuevos y estímulos de pensamientos. 
El juego ejerce un poder extraordinario en la formación de la personalidad y suele ser 
la llave que abre las puertas de ciertas ideas y emociones, que la persona difícilmente 
podría traspasar sino jugara. 
Jugar nos asemeja a quienes comparten el juego con nosotros, nos ubica en el plano 
de la fraternidad y del encuentro. Pero para que se den elementos positivos en el jugar 
debe haber un estilo que marque profundamente la actividad; debe haber una 
intención manifiesta que se reproduzca en el juego elegido. 
Lo que se plantea en el juego creativo es: 
 Fomentar la comunicación, potenciar el compañerismo y la camarería. 
 Crear nuevos espacios de conocimiento interpersonal. 
 Pasar un buen rato de distracción y divertimiento, despejar la mente para un 
equilibrio saludable. 
En el juego se pueden buscar objetivos de los más diversos: 
 Agudizar la observación 
 Facilitar la maniobrabilidad ante determinadas situaciones 
 Sensibilizar ente determinada situación 
 El juego en sí mismo.
Si los frutos y los resultados del juego llegan más allá, mejor. Pero si en el juego 
quedan, ya está cumplida la principal, que es jugar. 
El juego es una actividad en la cual el sujeto se acciona desde su más intima y 
particular necesidad, vivenciando afectivamente lo que sucede a cada instante. Tiene 
poder de fascinación y por eso es necesario meterse con el propio cuerpo. Genera 
tensiones que envuelven a todo participante en un clima particular. Es un ámbito en el 
que podemos desplegar todos nuestros deseos y temores. En el juego los 
participantes discuten acuerdos arbitrarios que se manifiestan cuando todos así lo 
creen necesario, donde aprenden de manera espontánea a partir del surgimiento de 
problemáticas que responden a esa situación, donde integran nuevos datos que se 
verifican a la luz de la experiencia, donde despliegan y ponen en juego todo el 
potencial energético de quienes participan de manera que éste quede íntimamente 
involucrado. 
El juego tiene sentido en sí mismo, tiene un tiempo y un espacio determinado. Entrar 
en juego es pasar a formar parte de un espacio místico, cuyo sentido se agota en sí 
mismo.

Nadia lima

  • 1.
    ¿QUE ES ELJUEGO? Desde tiempos inmemoriales el hombre juega. Juega para hacerle frente a su destino, juega para entretenerse, para comunicarse, para reproducir pequeñas porciones de vida condimentadas con ficción y fantasía. El juego es escuela de vida, laboratorio de experiencias, usinas de pensamientos nuevos y estímulos de pensamientos. El juego ejerce un poder extraordinario en la formación de la personalidad y suele ser la llave que abre las puertas de ciertas ideas y emociones, que la persona difícilmente podría traspasar sino jugara. Jugar nos asemeja a quienes comparten el juego con nosotros, nos ubica en el plano de la fraternidad y del encuentro. Pero para que se den elementos positivos en el jugar debe haber un estilo que marque profundamente la actividad; debe haber una intención manifiesta que se reproduzca en el juego elegido. Lo que se plantea en el juego creativo es:  Fomentar la comunicación, potenciar el compañerismo y la camarería.  Crear nuevos espacios de conocimiento interpersonal.  Pasar un buen rato de distracción y divertimiento, despejar la mente para un equilibrio saludable. En el juego se pueden buscar objetivos de los más diversos:  Agudizar la observación  Facilitar la maniobrabilidad ante determinadas situaciones  Sensibilizar ente determinada situación  El juego en sí mismo.
  • 2.
    Si los frutosy los resultados del juego llegan más allá, mejor. Pero si en el juego quedan, ya está cumplida la principal, que es jugar. El juego es una actividad en la cual el sujeto se acciona desde su más intima y particular necesidad, vivenciando afectivamente lo que sucede a cada instante. Tiene poder de fascinación y por eso es necesario meterse con el propio cuerpo. Genera tensiones que envuelven a todo participante en un clima particular. Es un ámbito en el que podemos desplegar todos nuestros deseos y temores. En el juego los participantes discuten acuerdos arbitrarios que se manifiestan cuando todos así lo creen necesario, donde aprenden de manera espontánea a partir del surgimiento de problemáticas que responden a esa situación, donde integran nuevos datos que se verifican a la luz de la experiencia, donde despliegan y ponen en juego todo el potencial energético de quienes participan de manera que éste quede íntimamente involucrado. El juego tiene sentido en sí mismo, tiene un tiempo y un espacio determinado. Entrar en juego es pasar a formar parte de un espacio místico, cuyo sentido se agota en sí mismo.