El primer computador llegó a Colombia en 1957 de manos de la empresa pionera Babaría. En la década de 1980, Manuel Dávila y Iván Obregón fundaron Microtek, la primera compañía de importación de microcomputadores, marcando el inicio de la masificación de la computación en el país. A pesar del dinamismo inicial de los desarrolladores de software colombianos, las políticas económicas terminaron posicionando a Colombia como un mero consumidor de tecnología importada.