En mayo de 2023, el índice de confianza de los productores agropecuarios aumentó un 21% en comparación con marzo, impulsado por expectativas futuras optimistas (120) a pesar del deterioro de las condiciones presentes (31). La situación financiera de los productores sigue siendo negativa, con un 69% indicando que es peor que en años anteriores y un 85% opinando que no es buen momento para invertir. Los principales desafíos para el próximo año incluyen el clima y la incertidumbre política, aunque se anticipa una mejora en la producción agrícola gracias a condiciones climáticas favorables.