Una bruja de una tribu de cazadores de mamuts en el período del Pleistoceno Superior advirtió que se acercaba el último mamut. Los guerreros prepararon trampas para capturarlo, y Didi logró matar al mamut clavándole su lanza en la garganta a pesar de quedar atrapado debajo del animal. Como recompensa, recibió la mano de la chica de ojos azules y la lanza blanca, con quienes se casó y vivió feliz para siempre.