La casa diseñada por Ryue Nishizawa en Tokio se extiende a lo largo de un eje norte-sur, con un enfoque en la luz natural que entra desde el sur y se distribuye a través de espacios fragmentados. El diseño incluye dormitorios, un estudio y áreas comunes que permiten la funcionalidad y la recepción de invitados. Se destaca la importancia de las aberturas para modular la luz y definir los diferentes ambientes dentro de la vivienda.