Rosa Montero expresa su duda de que la crisis haya pasado realmente, ya que ve que las soluciones adoptadas son parches que no abordan los problemas de raíz. Plantea la necesidad de un cambio en el sistema político y económico que llevó a la crisis, así como en el modelo de desarrollo insostenible y consumismo que empeora la situación. Concluye que si no se produce este cambio y todo sigue igual, significa que no se ha aprendido la lección.