El documento resume el debate sobre una nueva ley en el País Vasco que cobra tasas por rescates de montaña y otras actividades de riesgo. Algunas federaciones deportivas se oponen a la ley porque creen que desincentivará la práctica segura. El gobierno dice que la ley reducirá accidentes al fomentar la formación y comunicación. Ambas partes están abiertas al diálogo para encontrar un equilibrio.