La niña de 3 años vivía con padres descuidados que preferían salir de fiesta en lugar de cuidarla. La dejaban al cuidado de su abuelo, quien abusó sexualmente de ella por mucho tiempo. Cuando la madre notó fluidos seminales en la ropa interior de la niña, esta le contó que su abuelo la había abusado. La madre echó a su padre pero no buscó ayuda para la niña, quien nunca pudo superar el abuso y sus padres le demostraron rechazo.