La alimentación de los niños durante sus primeros años es fundamental para su desarrollo físico y mental. Los padres deben formar buenos hábitos alimenticios mediante la lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses, seguida de una alimentación complementaria y variada. Los padres también deben planificar las comidas semanales con alimentos nutritivos y acudir a controles médicos para verificar el crecimiento saludable de los niños.