El documento discute cómo vivir por gracia en lugar de depender de las propias fuerzas. Explica que al igual que somos salvos por gracia divina, debemos confiar completamente en el poder de Cristo y no en nosotros mismos. Recomendar recibir y usar el poder de Cristo, quien dará la fortaleza para cumplir la obra. También menciona invertir y arriesgarse para avanzar la causa del evangelio más allá de la zona de confort.