Este documento es una oración dirigida a Dios Padre por los gobernantes y autoridades de Ecuador. Se pide un despertar espiritual en la iglesia del país y el arrepentimiento de creyentes y no creyentes. También se declara que por el evangelio de Jesucristo, Ecuador alcanzará la libertad espiritual destruyendo las fortalezas de Satanás. Finalmente, se incluyen oraciones específicas por el presidente, la asamblea nacional, gobernadores locales, estudiantes, líderes sociales y la unidad de la