Los alumnos de segundo de primaria encontraron una tarabilla herida en el patio de la escuela. La nombraron Orange y la cuidaron hasta que murió. Para evitar que otras aves se lastimen contra los cristales, decidieron decorarlos con dibujos y figuras de aves para advertir su presencia. Esperan que con esta iniciativa puedan prevenir más colisiones y honrar la memoria de Orange.