Este documento presenta una introducción a la Lectio Divina, o lectura orante de la Palabra de Dios. Explica que la Lectio Divina se originó con Orígenes en los siglos II-III d.C. y se convirtió en una práctica central en la vida monástica a partir del siglo IV. El documento también describe cómo Guido de Montpellier sistematizó la Lectio Divina en cuatro pasos en el siglo XII, y cómo el Concilio Vaticano II recomendó esta práctica en el siglo