El documento trata sobre la Constitución "Dei Verbum" del Concilio Vaticano II, la cual aborda temas como la naturaleza de la revelación divina, su transmisión a través de la Sagrada Escritura y la Tradición, y la interpretación auténtica de la Biblia. Explica que la revelación se expresa a través de la Palabra de Dios en sus dos formas de transmisión, y que la Tradición, Escritura y Magisterio forman parte del único depósito de la Revelación divina.