Este documento discute el origen del lenguaje. Critica la teoría de la evolución del lenguaje, señalando que las lenguas antiguas tienden a ser más complejas que las modernas y que los llamados "pueblos primitivos" a menudo tienen lenguajes más complejos. Argumenta que la Biblia ofrece una explicación alternativa, sugiriendo que Dios creó originalmente un solo lenguaje perfecto que luego confundió en Babel, dando origen a las diversas familias lingüísticas existentes.