La osificación de la mandíbula se produce a través de un mecanismo chamado yuxtaparacondral, donde el cartílago de Meckel actúa como guía sin participar en la osificación. Este proceso inicia entre las seis y siete semanas de gestación y es mixto, involucrando tanto osificación intramembranosa como cartílagos secundarios. Adicionalmente, los gérmenes dentarios juegan un papel crucial en el desarrollo de las estructuras óseas relacionadas con la mandíbula.